¿Cómo hacer un buen café en casa?: Variables y tips
Agosto 12, 2026
Por preguntas similares a “¿Cómo puedo hacer un café en mi casa que me quede parecido?” hasta “¿Cómo debo prepararlo en mi casa si tengo una prensa?” por ejemplo, llega una mini guía a ti, sobre variables a considerar y tips que podemos ofrecerte para preparar un café rico en casa, sin complicarte tanto en el intento.
Cada café es único y si nos ponemos metafóricos, podemos decir que cambia día con día, como nosotros, por lo que solo podremos controlar algunas cosas específicas, en las que tenemos que ser muy observadores.
Lo que vas a necesitar:
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Café: Bueno, no podemos trabajar con nada si no tenemos primero el elemento más importante, que en este caso es el café. En blogs anteriores te platicaba sobre cómo elegir el que más te agrade sin perder de vista los datos más relevantes como: Origen, tipo de tueste, proceso, fecha de tueste, entre otros.
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Molienda: Esta parte es imprescindible para la preparación de tu café. Como cuando cocinas y dice el instructivo que tienes que cortar los vegetales en cubos pequeños para poder cocinarlo mejor o rápido, sucede algo similar con el café. Aunque muchas cafeteras de filtro, sobre todo, coinciden en el tipo de molienda, no es algo universal para muchas otras. Por lo que al pedir tu café molido, es importante mencionar en qué cafetera lo vas a preparar.
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Proporción (ratio): El ratio es la proporción agua-café que se utiliza para preparar una taza o más. Si te ha pasado que sientes que tomas “agua de calcetín”, probablemente esto tiene que ver con el ratio y si la molienda es adecuada. Si todavía tienes duda sobre cómo funciona la proporción agua-café y cuáles son las fórmulas estándar de preparación para Brew Bar y espresso, te dejo un blog anterior sobre eso ¿Cuál es tu ratio?

Tips: Variables que puedes ajustar.
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Café: Existen dos aspectos principales en la elección de tu café que impactarán directamente en el resultado de tu taza: Un café con trazabilidad (cuidado en su proceso), lo que podríamos traducir en “buen café” o de “calidad” y la frescura de ese café. Es decir, que sea fresco (fecha de tueste reciente). Esto último también influye en qué tanto podrán resaltar los atributos en taza al entrar en contacto con el agua. Sobre todo, las propiedades del mismo se encontrarán en su punto más óptimo para ser consumido y degustado, por lo que la recomendación generalmente será ocupar también un café recién molido.
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Molienda: La elección de la molienda depende del tipo de filtro que un equipo utiliza para “filtrar” o extraer el café. Esto podemos imaginarlo como un colador, donde intentaremos que se filtre pero no que sea más agua que café o viceversa, más residuos que bebida. Utilizar moliendas más finas puede lograr más extracción (por la exposición de las partículas) y sabores más intensos. Mientras que utilizar moliendas más gruesas puede generar lo contrario, ya que existe un paso de agua más directo. Incluso será probable que necesites más café si es el caso.
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Tipo de cafetera: La técnica también es importante. Con esto no me refiero a la experiencia tan profesional de cada uno, en realidad me refiero un poco más al tipo de cafetera que puedes utilizar y su método de extracción. Esto podrá brindar otro tipo de consistencia y perfil específico. Por lo tanto, no será lo mismo utilizar una moka italiana que una cafetera eléctrica de hogar, ¿cierto?
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Temperatura: Si utilizas cafeteras manuales, puedes modificar también esta variable. Algunos cafés pueden variar en su rango de temperatura por el tipo de tueste y proceso. Esto se debe a la densidad. Mientras más densos sean, pueden necesitar temperaturas más altas para permear mejor el café, mientras que los menos densos necesitarán lo contrario por su porosidad y delicadeza.
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Modificar una variable a la vez: Antes de cambiar tus recetas, intenta probar tu café e identificar qué es lo que más te gusta o lo que no te gustaría tener presente en las siguientes preparaciones, con la finalidad de saber qué es posible ajustar para lograrlo y poder ver el cambio con mayor claridad. De otra forma, no tendrás certeza de qué es lo que hizo la diferencia.
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Probar proporciones estándar: El ratio recomendado inicialmente para preparación en cafeteras de filtro es de 15 gr por taza (250ml) aproximadamente. Lo que quiere decir que se utilizarían 60 gr por 1L. Partiendo de esto puedes hacer tus ajustes, ya que esto no es obligatorio pero puede ayudar como inicio.
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Higiene: No importa si no tienes una máquina de espresso y utilizas una cafetera eléctrica de casa, una percoladora o un calcetín, todos los equipos tienen un protocolo de higiene y es necesario mantenerlos limpios después de utilizarlos para evitar sabores desagradables, contaminaciones y desgaste.

Es valioso recordar que, cuando respondemos algo como “¿Pero a ti cómo te gusta tu café?” a una pregunta sobre una receta en particular que nos piden sobre una taza que quieren tomar en casa, en realidad lo hacemos mucho más por una cuestión personal y de preferencias, que por no querer compartirte una receta. La idea principal sobre la que podemos trabajar para que tengas una mejor experiencia sobre una taza, ya sea desde nuestro lado, como del tuyo, también tendrá mucho que ver con lo que te interese más en un café. Por lo tanto, si en otro momento deseas conocer la forma en la que más pueda resaltar un café de tu interés en un atributo en particular, ya sea acidez, dulzor, etc. recuerda comentarlo con tu barista de confianza para que esto también sea considerado y puedas obtener más retroalimentación o recomendaciones de cómo destacarse.
Atentamente, Fernanda Cortés.